Llevo tres semanas afónica desde que empezó el curso: ¿cómo pido que me lo reconozcan como enfermedad profesional?
Lucía da clase en 2º de Primaria y lleva desde el 15 de septiembre con la voz rota. Si te pasa lo mismo, esto es lo que hay que hacer: una afonía que dura más de dos o tres semanas se mira en el otorrino, con laringoscopia. Si salen nódulos en las cuerdas vocales, la ley los reconoce como enfermedad profesional de los docentes (código 2L0101 del Real Decreto 1299/2006). Pídelo así desde la primera consulta, porque de eso depende quién paga la baja y cómo se cobra.
¿Por qué tres semanas ya no se tratan como un catarro?
Una ronquera por un resfriado se pasa en unos días. Cuando dura semanas, lo habitual es que haya una lesión en las cuerdas vocales: nódulos, un pólipo o un edema. Eso solo se ve con la cámara del otorrino. El médico de cabecera puede mandarte reposo vocal, pero no puede ver la cuerda. Así que la primera petición es concreta: derivación a otorrinolaringología por disfonía de más de tres semanas en una docente.
El daño se produce todos los días. Un aula de 25 niños tiene un ruido de fondo muy por encima de los 35 decibelios que la Organización Mundial de la Salud recomienda para un aula, y la maestra habla por encima de ese ruido durante cinco horas. En los estudios hechos en España con profesorado, como el de La Rioja publicado en Journal of Voice en 2008, más de la mitad de los docentes examinados tenía alguna alteración de la voz.
¿La afonía de una maestra cuenta como enfermedad profesional?
Depende de lo que diga el diagnóstico:
- Nódulos de las cuerdas vocales. Están en el cuadro oficial del Real Decreto 1299/2006, grupo 2, agente L: «nódulos de las cuerdas vocales a causa de los esfuerzos sostenidos de la voz por motivos profesionales», y se cita expresamente al profesorado. Si eres docente y tienes nódulos, se presume que vienen del trabajo, y no te toca probarlo.
- Pólipos, edemas o disfonías sin lesión. No están en el cuadro. Se pueden reclamar como accidente de trabajo por la vía del artículo 156.2.e de la Ley General de la Seguridad Social, pero entonces sí hay que demostrar que la causa es exclusivamente el trabajo. Cuesta más y suele necesitar un informe del otorrino que lo diga por escrito.
¿Qué trámite sigo según mi situación?
| Tu situación | Quién cubre la baja | Dónde se pide el reconocimiento |
|---|---|---|
| Funcionaria de carrera de MUFACE | MUFACE | Por escrito en la unidad de personal de tu Consejería (Dirección de Área o Delegación provincial). Abren un expediente y resuelven si la dolencia deriva de enfermedad profesional. |
| Interina o funcionaria en el Régimen General | La mutua colaboradora de tu Administración | En la mutua, con el informe del otorrino. Si te dan la baja como enfermedad común, puedes pedir al INSS que determine la contingencia. |
| Concertada o privada | La mutua de la empresa titular | En la mutua. Si la rechaza, igual: solicitud de determinación de contingencia ante el INSS. |
Si no sabes cuál es tu mutua, te lo dicen en secretaría o en la unidad de personal. Pídelo por escrito y guarda el registro de entrada.
¿Qué llevo a la consulta para que no lo apunten como enfermedad común?
- El informe del otorrino con el diagnóstico exacto. «Nódulos» y «disfonía» no abren el mismo camino.
- Un certificado del centro con tu puesto, tu horario lectivo y el curso que das.
- Una nota tuya con fechas: cuándo empezó, si te pasó otros cursos y si coincide con el inicio de curso o con las evaluaciones.
- Las bajas o consultas anteriores por la voz, si las has tenido.
Lo que más falla la primera vez es que la baja sale como enfermedad común porque nadie dijo en la consulta que eras maestra. En el Régimen General esto se nota en el bolsillo: por enfermedad profesional se cobra el 75 % de la base reguladora desde el día siguiente a la baja, y por enfermedad común nada los tres primeros días y el 60 % hasta el día 20. Muchas Administraciones completan hasta el 100 %, así que pregunta en personal cómo es en tu caso. Aun así, el reconocimiento sigue importando, porque cuenta para las recaídas y para una posible incapacidad permanente, y obliga a evaluar el riesgo de tu puesto.
¿Qué cambio en clase mientras tanto para no seguir forzando?
Con reposo y logopedia, los nódulos pequeños suelen mejorar. Volver al aula y gritar igual los trae de vuelta. Hay tres cosas que se preparan en cinco minutos:
- Una señal que sustituya a la voz. Una mano en alto que el grupo copia, una palmada con ritmo que repiten o un cascabel. Se ensaya diez veces el primer día y se usa siempre igual.
- Esperar el silencio en lugar de taparlo. Si hablas por encima del ruido, el ruido sube. Te quedas quieta y callada hasta que baja, aunque al principio sean cuarenta segundos.
- Hablar cerca. Las instrucciones se dan desde el centro del aula o a cada mesa, nunca desde la pizarra hacia el fondo. En el patio y en Educación Física, silbato.
Bebe agua a sorbos durante la mañana, y la tiza mejor húmeda o con tizas que suelten poco polvo. Si el otorrino te manda a logopedia, pregunta si la cubre la mutua o MUFACE: siendo enfermedad profesional, debería.
¿Qué hago si me lo deniegan?
En el Régimen General, la resolución del INSS sobre la contingencia se puede reclamar en vía administrativa previa y después ante el juzgado de lo social. En MUFACE, la resolución del expediente se recurre en vía administrativa. En los dos casos, los sindicatos docentes llevan muchos casos de voz y pueden revisar tu expediente antes de que presentes nada. Cuanto antes conste el diagnóstico con fecha, mejor, así que no esperes a la sexta semana para pedir el otorrino.