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¿Qué entreno en 6º en mayo y junio para que no se pierdan en 1º de la ESO?

· 6 min de lectura
¿Qué entreno en 6º en mayo y junio para que no se pierdan en 1º de la ESO?

En el tercer trimestre de 6º se pueden entrenar tres cosas que en 1º de la ESO se dan por sabidas. La primera es tomar apuntes de una explicación de diez minutos sin que nadie escriba en la pizarra. La segunda, preparar una semana con tres exámenes de asignaturas distintas. La tercera, llevar un archivador por materias sin perder hojas. Al instituto le mandamos, además del informe, una hoja por alumno que cuenta cómo se organiza.

Lo aprendí con Lucía, que salió de mi 6º con notables y en la primera evaluación de 1º suspendió tres. No le faltaba saber. Llevaba los papeles de todas las asignaturas mezclados en una carpeta.

¿Por qué se tropieza en 1º y no en 6º?

En Primaria repetir es una medida excepcional y solo se puede hacer una vez en toda la etapa. Así lo dejó la LOMLOE y lo desarrolla el Real Decreto 157/2022. En la ESO, en cambio, las estadísticas que publica cada año el Ministerio de Educación en Las cifras de la educación en España muestran que la repetición se concentra en los primeros cursos. Mucho de lo que falla ahí tiene que ver con la organización más que con los contenidos.

En 6º el alumno tiene una tutora que le recuerda las cosas, que ve su mochila y que habla con su familia cada semana. En 1º tiene siete u ocho profesores, sesiones de unos cincuenta y cinco minutos y una agenda que nadie le revisa. Cada profesor da por hecho que los demás ya le han enseñado a estudiar.

¿Cómo se enseña a tomar apuntes en 6º?

Preparación: cinco minutos. En clase: media hora, dos veces por semana. Material: folios y lápiz.

  1. Cada uno dobla el folio en vertical: una tira estrecha a la izquierda y la parte ancha a la derecha.
  2. Explico ocho o diez minutos de un tema de Ciencias Naturales o Sociales que no hayamos visto, sin escribir nada en la pizarra.
  3. En la parte ancha apuntan lo que oyen. En la tira, al terminar, escriben tres palabras que resuman cada bloque.
  4. Comparan su folio con el del compañero y completan lo que les falta.
  5. Les hago tres preguntas. Solo pueden contestar mirando su folio.

La primera vez salen dos grupos. Unos intentan copiar frases enteras, se quedan atrás y abandonan a los dos minutos. Otros no escriben casi nada porque se fían de la memoria. Para los primeros va bien que repita en voz alta las ideas clave. Las segundas preguntas les dejan ver a los otros que con la memoria no basta. En las primeras sesiones dejo en la pizarra tres o cuatro epígrafes que les sirvan de guía, y a partir de la tercera semana ya no los pongo.

¿Cómo se ensaya una semana con varios exámenes?

En mayo hacemos una semana de pruebas cortas, de unos veinte minutos cada una, en días distintos. Las anuncio con diez días y cada uno rellena en clase un calendario en papel donde decide qué estudia cada tarde.

Cuándo Qué se hace Tiempo en clase
Diez días antes Anuncio de las tres pruebas y del temario de cada una 10 minutos
Ese mismo día Calendario en papel: qué se estudia cada tarde y cuánto rato 20 minutos
Lunes Prueba de Lengua 20 minutos
Miércoles Prueba de Matemáticas 20 minutos
Jueves Prueba de Ciencias Sociales 20 minutos
Lunes siguiente Revisión: qué día se cumplió el plan y cuál no, y por qué 30 minutos

La primera vez casi todos estudian solo la víspera de cada prueba y la del jueves se les cae. La revisión del lunes es lo que más enseña, así que no la recorto aunque vayamos mal de tiempo. Las notas de esa semana pesan poco en la evaluación. Si pesaran mucho, la ansiedad se comería el ensayo.

¿Y cómo aprenden a guardar los papeles?

Cada alumno necesita un archivador de anillas y cinco separadores. En muchas casas ya hay uno, y si no, hay que comprarlo. Sirve también una carpeta de gomas por asignatura. Desde abril, cada hoja que reparto lleva arriba la asignatura y la fecha, y se archiva en el momento.

Los viernes reservamos diez minutos: se vacía la mochila, se archiva lo suelto y se tira lo que sobra. La agenda la rellenan ellos al final de cada sesión y yo dejo de recordar los deberes en voz alta. Durante las dos primeras semanas se les olvidan cosas, y ese es justo el error que conviene que cometan en 6º y no en 1º.

¿Qué hago si el grupo tiene niveles muy distintos?

Con los apuntes, al que le cuesta escribir rápido le doy un folio con los epígrafes ya puestos, y así solo tiene que rellenarlos. Al que va sobrado le pido que, al terminar, haga un esquema en la parte de atrás. En la semana de pruebas, con el alumnado con adaptaciones, el calendario se hace con él al lado, en voz alta, y cada prueba se ajusta a su nivel, como el resto del curso. Lo que entrenamos es el plan y el orden, y eso lo pueden hacer todos aunque el contenido varíe.

¿Qué le paso al instituto además del informe?

El informe final de etapa recoge el grado de adquisición de las competencias, pero dice poco de cómo trabaja cada niño. Por eso preparo una hoja de una cara por alumno y la llevo a la reunión de tránsito con el departamento de orientación del instituto. La envío por el cauce que tenga establecido la comunidad o el centro, y las familias saben qué pone.

  • Cómo toma apuntes y si usa la agenda sin que se lo recuerden.
  • Qué le funcionó en 6º: sentarse cerca de la mesa del profesor, recibir las tareas por escrito, que le avisen de los exámenes con margen.
  • Cómo le fue la semana de las tres pruebas.
  • Con qué compañeros trabaja bien y con cuáles conviene separarlo.
  • Un párrafo escrito por él: «Lo que quiero que sepa mi tutor de 1º».

Ese párrafo es lo que más leen los tutores de 1º, según me han dicho en más de una reunión de tránsito. Algunos alumnos escriben dos líneas y otros llenan media hoja. Las dos cosas le dicen algo al tutor.

¿Cómo se lleva esto a casa?

Para las familias, lo útil en verano es un sobre o una carpeta en casa donde el niño guarde él mismo los papeles que llegan: la matrícula, la lista de libros, la circular del instituto. Otra cosa que funciona es pedirle que apunte en un calendario de pared las citas de la familia de agosto y septiembre. Si queréis practicar los apuntes, sirve la explicación de cualquier vídeo documental de diez minutos o una noticia de la radio: la escucha con un folio doblado y después os la cuenta. No hace falta ningún cuadernillo de repaso, y en septiembre conviene que el adulto no le prepare la mochila.