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Entre Tizas Recursos vivos y sin pantallas para maestros de Infantil, Primaria y familias

¿Qué hago con la asamblea de la mañana cuando el grupo viene revuelto?

· 5 min de lectura
¿Qué hago con la asamblea de la mañana cuando el grupo viene revuelto?

Lunes de viento, 4 años, y a los dos minutos ya hay tres tumbados y uno debajo de la mesa. Cuando el grupo viene revuelto, la asamblea se recorta a la mitad (de 15 a 7 minutos en Infantil, de 10 a 5 en 1º y 2º), se empieza por el cuerpo y no por la fecha, y se cambia el sitio: de pie en corro, en la alfombra de otro rincón o en el pasillo. La palabra se reparte con un objeto o con palos con los nombres, nunca a mano alzada.

¿Cuánto debe durar la asamblea un día así?

Menos de lo que dura un día normal, y se avisa en voz alta: «hoy la asamblea es corta». Estos son los tiempos con los que trabajo yo; el que manda es el grupo, no el reloj.

Curso Asamblea normal Día revuelto Por dónde se empieza
2 años 5-8 min 3 min Canción con gestos
3 años 10-12 min 5 min Movimiento de pie
4 años 15 min 7 min Movimiento + respiración
5 años 15-20 min 8 min Movimiento + una ronda corta
1º y 2º de Primaria 10 min 5 min Estiramientos en el sitio

Preparación: cero. No hace falta material. Si vas a usar palos con los nombres, se hacen una vez en septiembre y duran el curso.

¿Por qué empezar por el cuerpo y no por la fecha?

Porque un niño que viene acelerado no se calma pidiéndoselo, y uno que viene medio dormido tampoco arranca porque le pregunten qué día es. Dos o tres minutos de cuerpo antes de cualquier contenido:

  • De pie, empujar la pared diez segundos, tres veces. Es lo que mejor me funciona con los que no paran.
  • Brazos arriba y caer como un muñeco, cinco veces, contando en alto.
  • Soplar una vela imaginaria en el dedo, sin que se apague. Tres soplos largos.
  • Palmas con ritmo: yo hago un patrón, ellos lo repiten, cada vez más flojito hasta que solo se oye el aire.

Ese último funciona mejor que pedir silencio, porque bajar el volumen es la propia actividad y no un castigo.

¿Cambiar de sitio funciona o es perder el tiempo?

Funciona, y cuesta un minuto. La asamblea no tiene por qué ser siempre en la alfombra y con el mismo orden de corro. Cuatro cambios que sirven:

  • De pie en corro, sin sentarse. Los días de mucho lío, la asamblea entera de pie y en tres minutos.
  • Corro con hueco: nos sentamos dejando un palmo entre cada uno. Menos roce, menos codazo, menos «me ha dado».
  • Fuera del aula: pasillo, biblioteca, un rincón del patio si el tiempo acompaña. El sitio nuevo compra atención.
  • Cambiar el vecino: los tres que siempre se sientan juntos, hoy no. Se dice sin drama y sin explicación larga.

¿Cómo reparto la palabra sin que hablen siempre los mismos tres?

Quitando la mano alzada. Con la mano levantada gana el más rápido y el más lanzado, siempre los mismos. Cuatro sistemas que llevo usados en clase:

Sistema Cómo va Bueno para
Objeto de la palabra Una piedra, un peluche pequeño o un rollo de papel higiénico vacío. Solo habla quien lo tiene 3 y 4 años. Lo hace visible
Palos con los nombres Palos de helado en un vaso. Saco cuatro. Los usados van a otro vaso hasta que se acaba la vuelta Garantizar que salen todos en la semana
Ronda de dos palabras Todos dicen dos palabras sobre cómo vienen. Nadie se salta, nadie se extiende Días revueltos. Dura 90 segundos en un grupo de 25
Turno con vecino Se lo cuentan al de al lado 30 segundos y luego hablan tres al grupo 5 años, 1º y 2º. Habla el 100% aunque solo se oiga a tres

Con los palos, el vaso de los usados es la pieza importante: sin él, el azar vuelve a repetir a los mismos y los callados siguen callados.

¿Qué partes de la asamblea se pueden quitar un día malo?

Casi todas. Se quedan el saludo y una sola cosa más. Se quitan sin remordimiento: pasar lista uno a uno, el tiempo atmosférico, el calendario completo, la canción larga, contar el fin de semana entero, los cargos si ya están puestos en el panel. Todo eso vuelve mañana.

Lo que no quito nunca es decir lo que va a pasar en la mañana, en tres frases. Un grupo revuelto se ordena bastante cuando sabe el orden del día.

¿Qué suele salir mal la primera vez?

  • Anunciar el cambio y no sostenerlo. Si digo «hoy asamblea corta» y luego me alargo, la próxima vez ya no me creen.
  • Sacar el objeto de la palabra sin ensayarlo. El primer día el peluche es un juguete. Se estrena un día tranquilo, no el día del caos.
  • Preguntar «¿cómo estáis?» en abierto. Se lía. Mejor cerrado: bien, regular o mal, con el pulgar arriba, al lado o abajo.
  • Cambiar el sitio y el sistema de turnos a la vez. Un cambio por día.
  • Insistir cuando ya se ha roto. Si a los tres minutos no hay nada que hacer, se corta, se sale a mover el cuerpo y se retoma después del almuerzo.

¿Cómo se hace esto en casa?

La versión de casa dura dos minutos y es en el desayuno o en el coche camino del cole. Tres preguntas cerradas y por turnos, empezando por el adulto: cómo vengo hoy (bien, regular, mal), una cosa que voy a hacer, una cosa que me da pereza. El turno se marca con lo que haya, una cuchara o el mando. Y las mañanas malas, se acorta igual que en clase: solo la primera pregunta, y a otra cosa.