¿Qué son las competencias clave y cómo las meto en la programación sin que sea papeleo vacío?
Una competencia clave es lo que un niño sabe hacer con lo que sabe, en una situación que no es la ficha. Y se programa así: eliges una situación con producto final, la enganchas a dos o tres competencias específicas del área, y evalúas con los criterios de evaluación que ya vienen escritos en el decreto. No hay que redactar nada nuevo.
La escena es de septiembre y se repite todos los años: alguien abre la plantilla de la programación, ve una columna que pone «competencias clave» y empieza a poner cruces en las ocho para que no falte ninguna. Esa columna llena de cruces no la lee nadie y no cambia lo que pasa el lunes en clase. Vamos a rellenarla de otra manera.
¿Cuáles son y cómo se llaman ahora exactamente?
Son ocho, vienen de una recomendación europea de 2018 y están recogidas para Primaria en el Real Decreto 157/2022, de 1 de marzo. Antes, con la LOE y el decreto de 2006, eran ocho «competencias básicas»; con la LOMCE pasaron a ser siete «competencias clave»; ahora son ocho otra vez y con otros nombres. Estas:
| Sigla | Nombre | Dónde se ve en clase |
|---|---|---|
| CCL | Comunicación lingüística | Explicar en la asamblea lo que ha entendido, no repetirlo |
| CP | Plurilingüe | Reconocer palabras de otra lengua en un envase, un cartel |
| STEM | Matemática y en ciencia, tecnología e ingeniería | Medir el patio de verdad para saber si cabe la portería |
| CD | Digital | Buscar un dato y comprobar de dónde sale |
| CPSAA | Personal, social y de aprender a aprender | Saber qué parte le ha costado y pedir ayuda por ahí |
| CC | Ciudadana | Repartir turnos en el grupo sin que decida siempre el mismo |
| CE | Emprendedora | Hacer un plan de tres pasos y ver cuál falló |
| CCEC | Conciencia y expresión culturales | Elegir cómo presentarlo: cartel, maqueta, canción |
Estas ocho no se programan directamente. En Primaria lo que se programa son las competencias específicas de cada área, que ya vienen redactadas en el decreto y que cada una lleva colgados sus criterios de evaluación y sus saberes básicos. Las ocho de arriba se alcanzan a través de esas. Por eso poner ocho cruces sobra: si la tarea es de medir el patio y escribir el informe, tocas STEM y CCL, y quizá CPSAA. Tres. Con eso está.
¿En qué se nota que una tarea es competencial y no un ejercicio?
En que hay algo que decidir y algo que entregar. Mismo contenido, dos versiones:
| Curso | Ejercicio | Tarea competencial |
|---|---|---|
| 2º | Ordena las frases de la receta | Escribid las instrucciones del juego del pañuelo para que 1º pueda jugar sin que nadie se lo explique |
| 3º | Resta 4,50 a 10 | Con 10 € para la merienda del grupo, decidid qué se compra en el súper de al lado con el folleto de ofertas |
| 4º | Halla el perímetro de esta figura | Cuánta cuerda hace falta para rodear el arenero. Medidlo, pedid el presupuesto y comprobad si sobra o falta |
| 6º | Contesta a las preguntas sobre el texto | Tres noticias sobre lo mismo dicen cosas distintas. ¿Con cuál se queda la clase y por qué? |
La prueba rápida, la que uso yo cuando dudo: si todos los niños pueden entregar exactamente lo mismo, es un ejercicio. Y no pasa nada: los ejercicios hacen falta, la resta hay que automatizarla. Lo que no puede ser es que la unidad entera sean ejercicios y luego la programación diga que se trabaja la competencia emprendedora.
¿Qué escribo en la casilla de la programación?
En este orden, y tarda unos veinte minutos por unidad la primera vez, menos de diez cuando le coges el aire:
- La situación, en una frase con contexto real: «cuánta cuerda hace falta para rodear el arenero».
- El producto final: qué se entrega y a quién. Un cartel, una carta al AMPA, un audio, una maqueta. Que salga del cuaderno.
- Dos o tres competencias específicas del área, copiadas literalmente del decreto de tu comunidad. No las reescribas con tus palabras: luego no cuadran con nada.
- Los criterios de evaluación asociados a esas competencias específicas. Ya están escritos. Son los que van a la nota.
- Los saberes básicos que se tocan. Aquí es donde va el contenido de toda la vida: unidades de longitud, texto instructivo, lo que sea.
Ojo con esto, que es lo que más lío da: el currículo estatal es el Real Decreto 157/2022 para Primaria (boe.es) y el 95/2022 para Infantil (boe.es), pero tú programas con el decreto de tu comunidad autónoma, que añade sus propias competencias específicas y sus criterios. Si copias los del BOE y en tu comunidad están numerados distinto, la inspección te lo devuelve.
¿Cómo lo evalúo sin montar una rúbrica de cuarenta casillas?
Con los criterios de evaluación tal cual vienen, y con cuatro o cinco por unidad como mucho. Los criterios son el referente de la evaluación; no hay que traducirlos a estándares ni a porcentajes por competencia, eso era del sistema anterior.
Yo llevo una lista de clase con los criterios de la unidad en columnas y voy anotando en tres niveles mientras pasan las sesiones: lo hace, lo hace con ayuda, todavía no. Se rellena en el momento, con el grupo trabajando, no el domingo. Y en Primaria la promoción se decide al final de cada ciclo, no curso a curso, y la permanencia un año más solo puede darse una vez en toda la etapa.
¿Y si el grupo va a niveles muy distintos?
La tarea es la misma, cambia el papel dentro de ella. En lo del arenero: el que va justo mide con la cinta y canta el número; otro lo apunta; otro suma; otro escribe la nota al conserje. Todos entran en el mismo criterio de evaluación por caminos distintos. Lo que no funciona es partir el grupo en tres tareas diferentes: se te va la sesión montando y desmontando.
¿Se puede hacer esto en Infantil?
Sí, y con menos papel. En Infantil hay tres áreas —Crecimiento en Armonía, Descubrimiento y Exploración del Entorno, Comunicación y Representación de la Realidad— con sus competencias específicas y sus criterios, y un perfil de salida al final del segundo ciclo que el propio decreto plantea como orientativo. En 4 y 5 años una situación es «cuántas sillas faltan para que se sienten los de la clase de al lado» y se resuelve trayendo sillas y contándolas. El registro es una libreta y una foto.
¿Qué sale mal la primera vez?
Tres cosas, siempre las mismas. Se marcan las ocho competencias clave en todas las unidades, y entonces la programación deja de decir nada. Se inventan criterios propios más bonitos que los del decreto, y luego no encajan con el boletín ni con el acta. Y se monta una situación preciosa de tres semanas para un contenido que se enseña en dos sesiones.
Aquí mismo, hace años, colgamos materiales del Proyecto Atlántida y resúmenes de las 11 ideas clave de Zabala y Arnau (Graó, 2007). Casi todo aquello sigue sirviendo; lo que ha cambiado son los nombres de las casillas. Si tienes que entregar mañana, coge una unidad, quítale seis cruces, ponle un producto final y déjalo ahí.