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Entre Tizas Recursos vivos y sin pantallas para maestros de Infantil, Primaria y familias

¿Cómo se hace una recta numérica gigante con tiza en el patio para sumar y restar en 1º y 2º?

· 5 min de lectura
¿Cómo se hace una recta numérica gigante con tiza en el patio para sumar y restar en 1º y 2º?

Se dibuja con tiza una recta del 0 al 20 en el suelo del patio, con los números separados un paso de niño (unos 40 cm). Cada niño se coloca en un número y salta: hacia delante para sumar, hacia atrás para restar. Prepararla lleva cinco minutos y una tiza. La sesión, entre 30 y 40 minutos con 1º y 2º.

En mi clase de 1º había cuatro niños que hacían 7 + 5 contando con los dedos y se quedaban atascados al pasar del diez. La ficha no les servía porque la flecha del libro no pesa. Bajamos al patio, cada uno se puso en su número y en dos sesiones esos cuatro empezaron a decir «pues me planto en el 7 y doy cinco pasos» sin mirarse las manos.

¿Qué hace falta y cuánto se tarda en montarla?

Una tiza gorda de las de patio (las finas de pizarra se rompen enseguida contra el asfalto) y un trozo de suelo liso de unos ocho metros. Nada más. Si el patio es de arena, sirve un palo, aunque los números se borran a la segunda carrera.

Concepto Dato
Preparación 5 minutos (o 2 si la dibujan ellos por parejas)
Duración en clase 30-40 minutos, incluida la bajada y la subida
Longitud de la recta (0 al 20) Unos 8 metros, a 40 cm por número
Materiales Una tiza de patio
Agrupamiento Parejas: uno salta, otro canta la operación y comprueba
Curso 1º y 2º de Primaria (6-8 años)

Dibuja primero una línea recta larga, de un extremo a otro, y después marca las rayitas. Al revés se tuerce. El 0 va bien pegado a un extremo y conviene que esté a la izquierda de quien mira, porque es como se lo van a encontrar en el libro después.

¿Cómo se juega, paso a paso?

  • Colocarse. Todos de pie a un lado de la recta, en fila. El primero se pone encima del número que le digas: «Lucía, al 7».
  • Cantar la operación. La pareja dice en voz alta: «7 más 5».
  • Saltar y contar. Salta un número por cada unidad, contando en voz alta: 8, 9, 10, 11, 12. Nunca se cuenta el número donde está parado. Ahí es donde falla casi todo el mundo el primer día.
  • Decir dónde ha caído. «He caído en el 12». La pareja lo confirma mirando el suelo.
  • Cambiar. Al segundo o tercer salto se cambian los papeles, si no se enfrían los que miran.

Para restar, lo mismo pero de espaldas al 20. Al principio les cuesta girarse: «mirando al 0» es la consigna que mejor me ha funcionado. Y una advertencia: si saltan de espaldas se caen. Que se den la vuelta y anden de frente hacia el 0.

¿Cómo lo ajusto si en clase hay niveles muy distintos?

La misma recta sirve para todos; lo que cambia es la orden que le das a cada uno. En un grupo de 1º con 24 niños suelo repartir así:

Nivel Tramo Qué se le pide
Todavía cuenta con los dedos 0 al 10 Sumas y restas de una cifra, saltando de uno en uno
Ya pasa la decena 0 al 20 Cruzar el 10: 8 + 6, 15 – 7
Va suelto (2º) 0 al 20 Saltos de 2 en 2 y de 5 en 5; el término que falta: «estoy en el 6, quiero llegar al 14, ¿cuánto salto?»

Ese último, el del término que falta, es el que más rendimiento da. En la ficha aparece como 6 + ___ = 14 y se les atraganta. En el suelo lo resuelven andando y contando pasos, y luego reconocen la ficha.

¿Y si llueve o no puedo salir al patio?

La recta se traslada al pasillo o al fondo del aula con cinta de carrocero: un trozo largo pegado al suelo y las rayitas con rotulador permanente sobre la propia cinta. La cinta de carrocero se despega sin dejar marca y aguanta bien una mañana entera; si va a quedarse toda la semana, repasa los bordes al empezar cada día porque las suelas la levantan.

Si el pasillo es corto, haz el 0 al 10 y pasos de 20 cm. Funciona igual, solo que en vez de saltar dan un paso normal. En un aula estrecha, la recta puede ir en zigzag pegada al rodapié; pierde algo de gracia, pero el conteo se mantiene.

¿Cómo se hace esto en casa?

Con un rollo de cinta de carrocero del bazar y un rotulador. Se pega la recta en el pasillo, del 0 al 20, y se juega diez minutos antes de la cena. Un adulto dice la operación, el niño salta. Sin ficha después, sin preguntar «¿lo has entendido?». Con tres o cuatro tandas a la semana basta.

Una variante para casa que gusta mucho: esconder algo en un número y dar la pista en forma de operación. «Está en el 9 más 4». Ellos calculan andando.

¿Qué suele salir mal la primera vez?

  • Cuentan el número donde están parados. Es el error clásico y sale en 7 + 5 = 11. Se arregla con una consigna: «el 7 ya lo tienes, no lo cuentas; cuentas los saltos».
  • Los números salen apretados al final. Marca antes el 0, el 10 y el 20, y rellena entre medias.
  • Se convierte en una carrera. Si empiezan a correr, se acabó el contar. Que salten con los pies juntos: obliga a parar en cada número.
  • Los que miran se aburren. Por eso el trabajo por parejas, con uno comprobando. Si los tienes a todos en fila esperando turno, a los cinco minutos hay tres persiguiéndose.
  • Se borra a mitad de sesión. Pasan otras clases por encima. Repasa con la tiza los números clave (0, 5, 10, 15, 20) y sigue.

Al volver al aula, ponles la misma operación en el cuaderno con una recta dibujada a mano y un arquito por cada salto. Es el puente entre lo que acaban de hacer con los pies y lo que van a encontrarse en la ficha del examen.